Octubre 31, 2007

AYUNTAMIENTO PA-PP CEDE AL OBISPADO DE CADIZ Y CEUTA 12.000 m2


Más de 12.800 m2 del suelo de La Isla para el Obispado.

En un pueblo donde el Ayuntamiento afirmaba no tener espacios donde ubicar nuevas bibiliotecas y salas de estudios [..], donde nos construyen torres de 50 m. de altura a pie de playa alegando que en La Isla, no hay espacio para construir viviendas, el Ayuntamiento gobernado por PA y PP cede al Obispado de Cádiz y Ceuta más de 12.800 metros cuadrados para construir un centro de culto.

Por: Jose – La Periferia para Kaos en la Red

En un pueblo donde el Ayuntamiento afirmaba no tener espacios donde ubicar nuevas bibiliotecas y salas de estudios (aunque nos están reservando un “zulo” para estudiar el próximo verano), donde no hay espacios públicos culturales al margen de lo puramente institucional ya no sólo por dejadez sino también por falta de espacio, donde nos construyen torres de 50 m. de altura a pie de playa alegando que en La Isla, proque somos una isla, no hay espacio para construir viviendas, el Ayuntamiento gobernado por PA y PP cede al Obispado de Cádiz y Ceuta más de 12.800 metros cuadrados para construir un centro de culto.

Este nuevo templo se localizará en la confluencia de las calles José María Silva, Buen Pastor y Sol, justo al lado del Centro Cívico Hermana Cristina (San Fernando Información).

El objetivo es, al parecer, que el nuevo centro se convierta en un punto de encuentro de la comunidad católica no sólo de San Fernando, sino de toda la provincia de Cádiz.

Este acuerdo se firmó en el pleno del 29 de marzo de 2007.

Ora pro nobis …

Y otro ejemplo más del caminar de la mano de nuestros gobernantes locales con los poderes eclesiásticos.

Como recoge el San Fernando Información de hoy: La Delegación Municipal de Cultura celebrará el próximo martes 6 de noviembre una misa de difuntos con el objetivo de recordar a las figuras del flamenco de la ciudad. Tendrá lugar a partir de las 20.00 horas en la Iglesia Mayor.
En la misma se recordarán a artistas como Camarón, Alvarito, El Chato o El Palma y a numerosos aficionados que tuvieron una vinculación especial con este mundo, como es el caso del recientemente desaparecido Pepe Ramírez.

Ya ven, se pasan la aconfesionalidad por el Arco del Triunfo …

Octubre 31, 2007

LOS SECRETOS DE LA CALIGRAFIA ARABE


‘La aventura del cálamo’ recorre los secretos de la caligrafía árabe

Por: JESÚS ARIAS

Fuente: Granadahoy.com

“La Alhambra es uno de los mayores museos de caligrafía árabe: tiene inscripciones de todas clases”. Quien dice esta frase sabe muy bien de lo que habla. Es José Miguel Puerta, profesor de Historia del Arte de la Universidad de Granada, que ayer presentó su libro La aventura del cálamo: historia, formas y artistas de la caligrafía árabe, el primer libro de estas características que se publica en España. En él, Puerta analiza la historia de la caligrafía árabe y los mejores calígrafos que ha habido a lo largo de la historia.

El volumen, de 400 páginas y más de 350 ilustraciones comentadas, es un pormenorizado análisis de la historia de la caligrafía. También recoge información sobre 333 hombres y 67 mujeres expertos en caligrafía. Se trata, pues, de una obra de enorme interés para los estudiantes de árabe o los interesados en la cultura musulmana.

“El libro tiene una larga gestación”, explica José Miguel Puerta. “Yo hice la carrera de Historia del Arte e hice mi doctorado sobre la estética en el mundo árabe. Estudié todas las inscripciones de la Alhambra. Eso era a mediados de los años ochenta. Fue reuniendo material y me dí cuenta de que no existía ningún libro sobre la caligrafía árabe en español. En 2004 me puse a escribir el libro, que terminé el año pasado”.

Puerta analiza los diferentes tipos de caligrafía que existen en el mundo, desde la de Al-Ándalus hasta las grandes escuelas de Iraq o de Turquía. De los dos tipos de caligrafía árabe más comunes, la kúfica y la cursiva (la primera se caracteriza por utilizar consonantes más cuadradas y de trazado geométrico; la segunda es la que se ve más habitualmente) ha analizado todas sus variaciones y ha encontrado hasta sesenta tipos distintos. “Hay algunas caligrafías que son prácticamente ilegibles por lo laberínticas que resultan”, afirma el investigador.

“A los calígrafos árabes siempre se les ha tenido mucha veneración, siempre se les ha prestado mucha atención”, explica Puerta, que en su presentación de ayer en la Fundación Euroárabe, expuso ejemplos de los diferentes estilos de escritura y la complejidad de algo que es un arte en sí. En su origen, el árabe era un idioma prácticamente oral, pero con la llegada del Islam y la necesidad de dejar El Corán fijado para su difusión surgió la escritura. En un comienzo, las consonantes no usaban puntos que las diferenciaran unas de otras y la comprensión de palabras dependía del contexto. El Corán, sin embargo, sirvió para que se introdujesen los puntos para diferenciar las distintas consonantes y los signos diacríticos que representan a las vocales.

Con la expansión del Islam por diferentes lugares del mundo, la caligrafía fue obteniendo cada vez más y más valor. El hecho de que el Islam no permita la representación pictórica de Dios o de Mahoma hizo que la caligrafía y los versos del Corán fuesen utilizados como motivos artísticos. Los diferentes calígrafos empezaron a desarrollar la belleza en los trazos de la escritura.

El cálamo, una especie de cañita afilada en la punta para realizar trazos gruesos o delgados, se convirtió en uno de los objetos más apreciados en la cultura musulmana. Cada zona del mundo que profese el Islam y escriba en árabe ha ido desarrollando un tipo de caligrafía distinta. La del Al-Ándalus rápidamente se expandió por países como Marruecos, Túnez o Egipto. De hecho, la caligrafía que allí se sigue es la que se practicó en Al-Ándalus.

“Es una de las más influyentes”, comenta Puerta, “aunque la caligrafía que ha llegado a más partes es la que surgió en Turquía con el imperio otomano. Ésa es una de las más influyentes”.

El libro es una muestra de que, para los árabes, la caligrafía es la primera de las artes y el cálamo con que se escriben las letras uno de los instrumentos más preciados. Basta con mirar la Alhambra para entenderlo.

Octubre 31, 2007

DIRIGENTES DEL PP CALIFICAN A BLAS INFANTE DE “CRETINO INTEGRAL”

Octubre 31, 2007

LA SOCIEDAD CONSUMISTA, UNA SOCIEDAD ENFERMA


Una crítica a los valores inherentes a la sociedad capitalista: Como son usados por el poder para someter la voluntad de los ciudadanos, y como afectan negativamente a millones de ciudadanos en todo el mundo, que, por unos motivos u otros, no son capaces de dar lo que el sistema espera de ellos.

Por: Pedro Antonio Honrubia Hurtado para Kaos en la Red

El consumismo perturba la mente

En estos días que corren no es demasiado difícil encontrar argumentos para creer, de una u otra manera, que vivimos en una sociedad cada vez más enferma y deshumanizada. A poco que dediquemos unos minutos de nuestro tiempo a observar el mundo que nos rodea, los ejemplos para contrastar tal creencia fluyen a borbotones en todos los ámbitos de la vida. Pocos son ya los espacios de nuestra cotidianeidad donde no podamos detectar algún síntoma de la decadencia a la que irremediablemente parece abocada nuestra civilización. En nuestras propias vivencias en las relaciones familiares e interpersonales, en las noticias trágicas que a diario invaden nuestros medios de comunicación, en el discurrir rutinario por las calles de nuestros pueblos y ciudades, en todos sitios se vislumbran síntomas de una crisis que nos conduce hacia un futuro poco esperanzador. La perdida de valores humanitarios, la inexistencia de un sentido de lo moral en el quehacer común solidario, es cada vez más una incipiente realidad que nos atropella a todos como un rodillo que no podemos esquivar y que, conducido por no se sabe bien quién o qué, pretende no dejar títere con cabeza. La triste realidad de una vida cada vez más competitiva e individualista, de un mundo cada vez más alejado de utopías emancipadoras, y de una sociedad cada vez más vuelta sobre su propio egocentrismo, se impone sobre nuestras consciencias como un proyecto de vida del cual no podemos, no queremos, o no sabemos escapar.

Muchos son los ejemplos concretos que se podrían dar aquí para plasmar esta dinámica degenerante de lo moral y lo humano, pero, tal vez, haya un caso que por su propia capacidad simbólica, se pueda imponer sobre todos los demás: el aumento de la depresión infantil en las sociedades capitalistas. Nos dicen los entendidos en medicina que toda enfermedad va acompañada por una serie de síntomas que la hacen detectable. Nos dicen también que el hecho de tener un determinado síntoma (asociado usualmente con una determinada enfermedad) no siempre es razón suficiente para poder diagnosticar certeramente la presencia de una patología en el cuerpo del enfermo, aunque, bien es cierto, hay síntomas que suelen estar vinculados muy estrechamente con determinadas patologías, tanto que su aparición es prácticamente garantía para un diagnóstico acertado. Si en un ejercicio poético aplicamos estos conocimientos sobre nuestra propia sociedad y tratamos de analizarla como un todo orgánico, el aumento de la depresión infantil es, sin duda, uno de esos síntomas que demuestran a todas luces la existencia de una enfermedad degenerativa grave en una sociedad. Una civilización como la nuestra, donde cada día son más los niños que no son felices en su existencia, es con toda seguridad una sociedad enferma. Allí donde el ser humano ha existido, allí siempre ha habido una sonrisa en la boca de los niños, aun cuando estos se hayan tenido que enfrentar a las condiciones vitales más extremas. Resulta significativo, por ejemplo, que actualmente los índices de depresión infantil sean enormemente más elevados en los países del primer mundo que en las naciones subdesarrolladas, donde este trastorno no tiene casi ninguna incidencia. Además, como no podía ser de otra manera, dentro de las naciones más desarrolladas económicamente, el % de afectados aumenta según se vaya descendiendo en la jerarquía de las clases sociales, probablemente, según reconocen los psicólogos expertos, porque la sociedad de consumo crea unas expectativas que luego no pueden realizarse [1] . Es decir, según esto último, la sociedad capitalista proyecta sobre el sujeto un ideal de vida cuya reproducción (y no digamos ya su satisfacción) no está al alcance de todo el mundo, con lo que el sujeto que no es capaz de reproducir eficientemente el ideal capitalista, acabará por percibir su incapacidad para alcanzar las metas impuestas por el sistema, bien como un fracaso personal, bien como una frustración de sus expectativas vitales, lo que lo convierte, máxime si es un niño, en un ser potencialmente propenso a caer en un estado depresivo agudo, amén de las consecuentes crisis existenciales que esto conlleva. Como decimos, además, este hecho se agrava a medida que se desciende en la escala social.

En el estado español, por ejemplo, en los últimos diez años, según publicaba recientemente el diario El Pais, el % de niños afectados por depresión habría aumentado desde un 5 a un 12%, mientras que en estados con una mayor tradición en la sociedad de consumo, como EEUU o Japón, el % rondaría ya entre el 20 y el 25% del total de niños y adolescentes. Datos estos, sin duda, que bien deberían hacernos reflexionar sobre la dinámica social en la que nos vemos envueltos, y el camino que estamos recorriendo entre todos de la mano de la actual sociedad consumista-capitalista, para preguntarnos hasta qué punto estamos dispuestos a permitir que la enfermedad se expanda por las venas y arterias de la sociedad. El origen de la enfermedad, claro está, no es otro que la propia dinámica competitiva y egoísta (de éxito a toda costa) que predica el capitalismo, y que nutre de casi la totalidad de sus contenidos al proceso de socialización en el que van formando su consciencia social e individual nuestros niños y niñas (a través de la educación, la televisión, el cine, la prensa, las presiones familiares, etc.).

La cuestión central que se plantea aquí, por raro que pueda parecer a primera vista, no es un asunto monetario o económico, es una cuestión de sentido de la vida, una problemática existencial que afecta a la vida de los sujetos y sus expectativas de cara a una supervivencia útil y satisfactoria. Si volviendo con el tema de las enfermedades psicológicas analizamos los datos de los hombres y mujeres que se ven afectados por algún tipo de patología de la psique en nuestras sociedades, y cuales suelen ser las principales enfermedades que les afectan [2] (depresión, stress, ansiedad, etc.), no es demasiado arriesgado concluir que el principal problema existencial que afecta hoy a nuestros conciudadanos (en el mundo capitalista) es una cuestión de sentido, es decir, un problema no del ámbito de lo material, sino en el ámbito de la existencia cotidiana, de la auto-realización personal, y del cumplimiento con las expectativas fijadas por la sociedad, tanto en el plano laboral, como en el personal. La presión a que la sociedad capitalista somete a sus ciudadanos a través de una serie de exigencias relacionadas con una vida de éxito, los valores estéticos o la realización de las metas sociales y familiares prefijadas, es una carga excesivamente dura de aguantar para millones de ciudadanos que, además, al haber sido incorporadas estas exigencias como una norma de sentido para sus vidas, no tienen otra alternativa existencial a mano a partir de la cual puedan mirar hacia adelante. Si, por ha o por b, no eres apto para el sistema, el sistema no solo te golpea hasta derribarte, sino que una vez que estas en el suelo te pisa hasta rematarte.

Así, los teóricos del neoliberalismo gustan decir que la competitividad social es un motor fundamental para el crecimiento económico de la sociedad de consumo. Lo que ya no suelen decir tanto, seguramente por que saben que es una verdad dolorosa, es que la competitividad social es, sobre todo y ante todo, una fuente inagotable de personalidades frustradas y de sujetos que se sienten vacíos e incapaces de auto-realizarse. Es por ello, que toda solución al problema de la enfermedad inherente a nuestra sociedad ha de pasar, irremediablemente, por un replanteamiento de las pautas sociales imperantes y una revisión profunda del sistema económico vigente, ya que resulta del todo incompatible una sociedad donde prime la competitividad social por encima de todo valor común, con una sociedad donde los individuos puedan verse libres de presiones existenciales auto-impuestas, y donde la búsqueda de sentido se encamine hacia el fomento de valores humanistas como la solidaridad, el altruismo, la cooperación desinteresada, etc., tan necesarios para llevar una vida plena y en paz con el común de la humanidad y con uno mismo. Pero el sistema , consciente de su daño y sabedor de que estos hechos pueden volverse en cualquier momento contra él, sabe defenderse bien de los instintos revolucionarios que pudiera brotar entre los afectados por su inhumanidad, utilizando para ello el plano de lo psicológico.

Por ejemplo, una pauta muy común en la educación social de nuestros días, se basa en hacer confundir en el individuo las expectativas de la sociedad capitalista con las suyas propias. Es decir, se enseña al ciudadano a creer que las expectativas del sistema como totalidad son equivalentes a las expectativas de cada uno de sus integrantes por separado. Así, lo que en esencia es un problema de rentabilidad, de crecimiento económico y de productividad eficiente de riqueza para el sistema, es convertido en el individuo, a través de un sutil proceso de sometimiento y alienación psicológica, en un problema de ámbito personal, que cuando no cumple con las expectativas marcadas toma otras caras que nada tienen que ver con la macro economía, tales como la depresión, el aumento de la agresividad o la desconfianza e inseguridad en la valía propia. Es decir, el sistema económico capitalista, dentro de su modelo conductista de Darwinismo social, promete premiar con una vida de éxito a quien produzca eficientemente para el sistema a través del seguimiento y realización de sus valores egoístas y competitivos (es decir, a través del sometimiento y la sumisión), haciendo ver, además, que castiga con toda una serie de problemas psicológicos, sociales y existenciales a quienes, por los motivos que sean, bien no consiguen ser felices con la simple acomodación a los valores dados, o, simplemente, no tienen las condiciones físicas o psicológicas necesarias para poder reproducirlos eficientemente.

De esta manera, si el sistema falla (como de hecho lo hace) a la hora de conseguir que todos sus miembros se sientan respetados y útiles dentro de la sociedad, el individuo, en lugar de culpar por ello a los valores establecidos (que dictaminan unas exigencias demasiado elevadas e incluso fuera del alcance del sujeto concreto), se auto-culpabiliza a sí mismo de estos errores, se resigna ante su incapacidad para estar a la “altura de las circunstancias”. En realidad, si sometemos la mayoría de nuestras preocupaciones vitales a un análisis frío y sosegado, nos daremos cuenta que es el sistema de valores sociales el que falla (y con ello la sociedad misma), incapacitado para elaborar una norma social donde integrar, sin exclusión, todas las demandas de identidad y reconocimiento. Sin embargo, el individuo lo percibe de tal manera, que lo que en origen es un problema de pautas sociales, de una concepción errónea de la sociedad, se acaba convirtiendo en un problema de ámbito personal y psicológico, que genera auténticas crisis de sentido en los individuos, manifestadas posteriormente en actitudes de auto-rechazo y de sometimiento absoluto a los valores imperantes, aun cuando son, precisamente, dichos valores quienes generan el conflicto interno. Por ejemplo, si un determinado ideal de belleza es rentable económicamente para el sistema, poco importa si ello degenera en toda una serie de trastornos psicológicos, a los que se ven abocados de manera inconsciente centenares de miles de jóvenes que pretenden alcanzar tal modelo de belleza, que ellos interpretan como asociado al éxito que se predica como fuente de la felicidad, pero cuyos físicos no se ajustan a esa norma, o, lo que viene a ser lo mismo, ven su físico como un fracaso en el camino hacia el éxito. Pero todo esto es secundario para el sistema. Lo que importa es que tanto la publicidad, como todos lo negocios que funcionan a base de este ideal estético, sigan produciendo beneficios cada día. Lo que para las empresas y el sistema es una cuestión de rentabilidad económica, para estos sujetos en una cuestión existencial que desean satisfacer a toda costa, incluso a costa de su propia vida. Eso sí, una vez se pasa de lo económico a lo subjetivo en la psique del sujeto, el individuo que sufra la enfermad psicológica (por ejemplo, la anorexia), en su declive no culpará al sistema por ser demasiado exigente en sus pretensiones y establecer modelos casi irrealizables para el común de la gente (lo cual, dicho sea de paso, tal vez pudiera ser el principio del fin de la enfermedad), el individuo, que tiene tan asumidos como propios los valores del sistema, se culpará a sí mismo por no ser capaz de realizar ese ideal.

De esta manera, mediante este proceso de identificación de los valores de la sociedad capitalista con los valores personales de sus individuos, el sistema mata dos pájaros de un tiro. En primer lugar mantiene sumiso y alienado a una mayoría de individuos que hacen de las exigencias propias de la sociedad competitiva un camino de vida. En segundo lugar, se garantiza que los ciudadanos incapaces de “dar la talla”, al tener tan asumidos interiormente lo valores del sistema hasta el punto de identificar las exigencias de éste con las exigencias propias, vuelquen su frustración contra ellos mismos, o, todo caso, contra otro sector de la población (generalmente contra los más débiles), pero nunca contra el causante principal de la situación, es decir, el propio sistema. Consecuentemente, de lo que pudiera ser un foco de ciudadanos desencantados y afectados por esta errónea normativa social, y por ello dispuestos a revelarse contra el origen de sus males, se pasa a una sociedad sometida y alienada, presa de unos valores denigrantes para el desarrollo de las personas en cuanto tales, y donde, paradójicamente, a mayor grado de marginación, menos ganas de sublevarse.

A raíz de lo dicho, mi opinión es que actualmente, en las sociedades occidentales, las bases sociales de la revolución ya no son tanto los proletarios y su papel central en la historia (que también), sino que, más bien, este peso recae entre los ciudadanos y ciudadanas desencantados, asqueados, marginados y humillados por el sistema en lo personal. Cada sujeto incapaz de auto-realizarse es un potencial revolucionario si se le sabe hacer ver correctamente de donde proviene el origen de sus males. Por eso, considero que, tal vez, los nuevos teóricos de la izquierda revolucionaria deberían dar una mayor importancia a este hecho, y dedicar un mayor tiempo de estudio a este fenómeno que emana de la realidad, puesto que considero que esto en un futuro a medio plazo puede ser la llave para la creación de consciencia social entre las masas, y con ello para iniciar un nuevo proceso revolucionario en los pueblos europeos, tan dóciles y sumisos al capitalismo hoy en día. En cualquier caso, hoy como ayer, la idea es convencer a las masas de que si queremos ser realmente felices algún día como especie, que si queremos vivir en una sociedad lo más plena posible, que si queremos habitar un mundo donde los niños rían y los adultos no sean esclavos de su trabajo, solo hay una cosa segura: ¡debemos acabar con el capitalismo! En esto el mensaje de la izquierda no ha variado. Pero si al mensaje tradicional le sumamos la afirmación de que con el capitalismo caerán también sus aberrantes valores de Darwinismo social, su inhumana sociedad consumista-capitalista que tanto daño está haciendo en lo material y en lo espiritual, es probable que sea un mensaje más llamativo y acorde a las necesidades revolucionarias de la actualidad. En cualquier caso, lo fundamental es que, sea cual sea el sistema que nazca de la revolución, y se rija por las normas que se rija, no se parezca en nada al capitalismo en la relación que dentro de éste se mantiene entre el individuo y la creación de riqueza, que en primera instancia, al igual que en el caso de la explotación y la plusvalía, es la relación causante de todo lo anteriormente expuesto.

Pedro Antonio Honrubia Hurtado.
Estudiante de filosofía.
yo69pedro@hotmail.com

Octubre 31, 2007

UNA REPUBLICA ANDALUZA EN EL SIGLO XVII


Por: Guillermo Gonzálvez Busto. ( Resumen de tesis doctoral)

Magnífico trabajo de investigación sobre la República andaluza de Salé.
50 años de independencia andaluza avalaron aquellos hombres que repartieron su amor-odio hacia la tierra que los vio nacer para después desterrarlos.

CONSIDERACIONES GENERALES

La Historia de España y la de Marruecos tienen tantos puntos de interferencia que no pueden estudiarse independientemente sin que queden en dicho estudio lagunas de consideración.

Es lógico, contemplando la proximidad de ambas naciones, pensar que forzosamente los acontecimientos históricos en una de ellas han tenido su repercusión en la otra.
Ha habido una ósmosis de uno a otro lado del Estrecho que no podemos desconocer y que ha sido mayor de lo que nos han dado a conocer las Historias Generales.
En el presente trabajo podremos contemplar una agrupación hispana que, encontrándose ante circunstancias de excepción, con un Marruecos convulsionado e inestable, trata de crear un status jurídico que, aislándole del medio caótico que le rodea, le haga sobrevivir.

Lo consiguen durante medie siglo aproximadamente. Medio siglo de vida jurídica independiente. Medio siglo de República andaluza en pleno Marruecos, en el Rabat del siglo XVII.

La España árabe fue Al-Andalus y sus habitantes “ah! Al-Andalus” . Cuando cualquier parte del mundo, pero sobre todo en el Norte de África, llegaba un español musulmán o una colectividad de tales, éstos eran “andalusíes”, y por tal se les apelaba. De ahí que, aunque los verdaderos creadores de la República de Rabat fueran hornacheros, me ha parecido que deberían titularse mejor como “Republica andaluza”.
Ya el titulo en sí lleva implícito su carácter hispánico. Debemos hacer a este propósito algunas observaciones.

Los musulmanes vencidos eran tan españoles como los cristianos vencedores. Ahora bien, de su islamismo al islamismo de las masas norteafricanas había bastante diferencia como diferencias había en los desarrollos cultural, social, político y económico entre los países europeos y los del Norte de África.

Por ello los grupos de moriscos españoles formaron en el exilio agrupaciones que tardaron algún tiempo en fundirse con su país de adopción.

En el transcurso de su vida independiente los moriscos firmaron sus escritos fechándolos en la Fuerza de Salé: Así aparece en uno de los primeros documentos, donde se auto titulan República.

Esta fuerza de Salé estaba en lo que hoy llamamos Rabat. Salé era llamado Salé el Viejo o la vieja ciudad y aquí no actuaron los moriscos. Su campo de acción fue Rabat y el castillo kasbah que existía en la desembocadura del río Bu Regreg.
Así hemos titulado este estudio ‘La República andaluza de Rabat”, añadiéndole la circunstancia temporal, “en el siglo XVII.”

EL FACTOR HUMANO

Es muy corriente, inclusive en estudios de nuestros días, considerar a los moriscos españoles y especialmente a ciertas comunidades como formadas por elementos antisociales y peligrosos.

En el exilio encuentran un medio de vida, el corso, que en el caso que nos ocupa, los hace ricos e independientes. Entonces, los que se asoman superficialmente a los hechos, los califican de piratas, y sentando ya la palabra y la idea que representa, imaginan a nuestros moriscos algo así como una cuadrilla de ladrones y asesinos.
En primer lugar los moriscos eran casi exclusivamente los armadores de la flota corsaria. En segundo lugar, todas las naciones de Europa se dedicaban al corso.
Y en tercer lugar, el corso se considera por nuestros moriscos como una guerra marítima legal y justa, hecha al enemigo secular, el cristiano peninsular.

El corso ni es inventado por los moriscos ni iniciado por ellos. El medio geográfico en que se instalaron reclamaba ese tipo de hostilidad.

Por lo demás nadie podía achacarles inmoralidad o perversión. La mayoría de ellos dieron pruebas de una capacidad, valentía, resolución, resistencia e… indisciplina, muy españolas.

A la distancia de tres siglos podemos examinar objetivamente el tema y honrar a aquellos españoles que vivieron una aventura apasionante, digna de las realizadas en América por sus hermanos de raza.

Al final acabaron por fundir su sangre con la marroquí, como tantos miles de hispanos, durante tantos siglos.

EL FACTOR ESTRATÉGICO

En la margen derecha del río Bu Regreg se encuentra la ciudad de Salé. En la opuesta existía, a la llegada de los moriscos un recinto amurallado, en ruinas, el antiguo ribat de Abd el Mumen, dentro del cual, y en la misma desembocadura, había una fortaleza, igualmente en ruinas. Esta era la Kasbah, conocida hoy con el nombre de Kasbah de los Udaya o de los andaluces.

Esta Kasbah tiene la forma de un triángulo rectángulo, teniendo el vértice del ángulo recto hacia el O. Su hipotenusa, bastante irregular, orientada de E. a SE. Sigue los acantilados rocosos de la orilla izquierda de la desembocadura del río, lino de los catetos de NE a S, da al Atlántico. El otro cateto de S a SE da a una gran plaza, del Gacel o antigua de la Higuera, separando la Kasbah de la medina.
La pequeña ciudad, encerrada en el triángulo rectángulo de la Kasbah tiene, hoy día, una forma irregular. Existen numerosas casas con indudable influencia morisca en sus facha das.

Rabat estaba unido a la Kasbah. Lo que aprovecharon los andaluces, cuando llegaron, fue la muralla que daba al río, cortando el recinto almohade de uno a otro lado. Por la parte del río construyeron el fuerte Majluf e hicieron una muralla desde dicho fuerte hasta el recinto almohade meridional. De esta forma solo habilitaron menos de la cuarta parte del antiguo ribat de Abd el Mumin, quedando fuera la torre Hassan en un ángulo del ribat. Al pie de dicha torre estaba el arsenal marítimo de la Republica morisca.

Las murallas almohades que formaban el ribat constituyeron un cinturón defensivo exterior donde ponían los andaluces sus vigías y guardas permanentes. Dentro del recinto los andaluces habían cultivado huertas y encerraban sus ganados.
Tanto la Kasbah, como el recinto, formaban el sitio ideal para quien tuviera ansias de independencia y los moriscos españoles aprovecharon magníficamente la estrategia del lugar.

El plan que se ha seguido se centra en el estudio de la República independiente creada por los moriscos exilados de España, a raíz de los decretos de expulsión de Felipe III.

Dicha República tuvo todos los elementos característicos de la soberanía que la configuran jurídicamente como un estado independiente.

Esto es lo que tratamos de demostrar, No somos los primeros ni !os únicos en conocer la existencia de la agrupación morisca de Rabat, ni de los hechos de los que es protagonista. Lo que pretendemos es, por un lado, borrar la estereotipada frase “los corsarios de Salé”, o ”los piratas de Salé ”, reivindicando moral y social mente a nuestros moriscos. Por otro, como queda dicho, sentar la afirmación de que constituyeron un minúsculo Estado.

Seguiremos, en el tiempo, el desarrollo de los acontecimientos de la República andaluza, recogiendo aquellos rasgos jurídicos que apoyen nuestro punto de vista.

EL PROBLEMA MORISCO EN LA ESPAÑA DEL SIGLO XVII

En un informe dado por la Inquisición de Valencia el 20 de abril de 1582 se estudiaba el problema morisco y sus posibles soluciones,” los tales moriscos han sido siempre moros y no hay esperanza de que dejen de serlo” pero los inquisidores no eran partidarios de enviarlos a Berbería, “porque al fin son españoles como nosotros”.

He aquí el terrible y doloroso dilema con que se enfrentaron los gobernantes españoles durante más de un siglo. Los vencidos guardan como un tesoro sus tradiciones religiosas y son vanos los esfuerzos de monarcas y prelados para llevar aquella comunidad al seno del catolicismo.

Los moriscos tenían una fuerte tradición filosófica religiosa y cultural en general y de ello eran conscientes. Permanecían impermeables a las frecuentes y continuas catequesis a que eran sometidos, aparte de que, en verdad, muchas se hicieron más para hacerse odiar que para despertar amor y atracción.

Felipe III inició el drama final de la expulsión de los moriscos españoles. Drama que no es nuestra intención analizar aquí. Abordaremos tan s6lo aquellos acontecimientos relacionados con el paso de España al África y concretamente a Marruecos, de cientos de miles de españoles musulmanes. Particularmente veremos un grupo especial de moriscos que formaron el núcleo de aquellos que, pasado el Estrecho crearon una República independiente en el estuario del río Bu Regreg. Un pequeño Estado español en medio del Marruecos del siglo XVII.

HORNACHOS Y LOS HORNACHEROS

Del sustantivo hornacho tomó la ciudad su nombre, en plural, por los muchos que existían en las explotaciones mineras que abundaron en sus alrededores
Hornachos es actualmente un pueblecito tranquilo, repleto de recuerdos de los moriscos que en él habitaron.

Está como colgado de la sierra de su nombre. Tiene un castillo en ruinas que domina el pueblo y debió ser fortificación importante, atalaya y defensa de la región que se extiende a sus pies, que es la Tierra de Barros. El pueblo debió estar edificado más cerca del castillo de lo que está ahora. Todavía existen una o dos calles primitivas, probablemente moriscas, cuyas casas se derrumban poco a poco o se convierten en tierra de labor.

El castillo, en lo alto de unas crestas, en fuerte pendiente, separa dos pequeños valles con sendas fuentes llamadas, una, fuente de los moros y otra, fuente de los cristianos.

Al lado de la fuente de los moros hay una peña que los vecinos del pueblo llaman el desbautizadero. Según la tradición los moriscos practicaban allí ceremonias especiales por medio de las cuales creían borrar de los niños los efectos del carisma bautismal. Eran, pues, muy refractarios a las conversiones sinceras y muy celosos de sus creencias y tradiciones.

No hay libros originales en el archivo parroquial. En las copias, hechas posteriormente se encuentran apellidos que sonarán más tarde en Rabat.
En Hornachos apenas hubo cristianos viejos. La comunidad de hornacheros siguió viviendo de sus tradiciones sociales y religiosas durante muchos siglos después de la conquista cristiana.

Poco antes de la pragmática obligando a bautizarse, nadie se había entrometido con su islamismo. Se conserva un documento de 1498, una carta de dote, escrita en español, “según de uso y costumbre de aljama honrada de los moros de la villa de Hornachos”, que lo prueba.

Bautizados, cumpliendo la pragmática de 1502, los hornacheros no dejaron de ser por ello musulmanes. Quizás la citada pragmática los excitara más. Lo prueban las sublevaciones en toda España y el que en Hornachos tuviera que dar orden Carlos 1 para que desalojaran y demolieran el castillo, que habitaran en las laderas y que fueran a vivir al pueblo algunos cristianos viejos.

Esto debió ocurrir antes de 1530, fecha en que se compraron propiedades en Hornachos para la fundación de un convento, cuyo promotor fue el Arzobispo de Sevilla D. Alonso Manrique, el cual aumentó el número de cristianos viejos del pueblo.

Pero la aljama de Hornachos permaneció impermeable a todo contacto y a todo esfuerzo evangelizador. En los datos que guarda la parroquia de Hornachos insiste en que como no habían recibido el bautismo y fe de Cristo con ánimo verdadero, en todas las obligaciones de cristianos faltaban o acudían forzados, como nos dice un escrito de la parroquia de Hornachos. Pero había algo peor y es que los cristianos viejos, sus nuevos vecinos, los descubrían o reprendían. No era, como se ve, una situaci6n muy agradable, ni se procuraba la necesaria convivencia que se practicó anteriormente durante largos siglos.

Los hornacheros formaron una Junta secreta para defenderse y rechazar las intromisiones a sus formas de vida. Se llegó, según se afirma en diversas acusaciones, a dar muerte a los ofensores.

ACUSACIONES CONTRA LOS HORNACHEROS

Veamos en concreto las diversas acusaciones que se hacen contra esta comunidad.
Por un lado las mismas que contra todos los moriscos. Por otro acusaciones especiales que señalaremos por interesarnos resaltar el carácter de los hornacheros. Las acusaciones pueden ser de tipo político, religioso o común.

Pretendidos delitos políticos:

a) “ …Como los moriscos de la dicha villa, aunados y confederados con los demás de estos reinos, tenían trato y comunicación con los moros de África y otros extranjeros para alzarse con ellos…”

b) “… tenían para su conservación y gobierno su consejo de estado,” o como dice otro autor, “tenían entre si república y gobierno.., “ consejo de Estado que se reunía en una cueva de la sierra.

c) “… tenían casa de moneda falsa”.

d) “… alborotos y motines con que acechaban a la paz de los cristianos”.

e) “. . . que los más de ellos no sabían la lengua castellana, sino la arábiga “.
Pretendidos delitos religiosos:

a) “… en todas las obligaciones de cristianos faltaban o acudían forzados…”

b) “…ser todos moros sin que ninguno viviese como cristiano”.
De aquí se derivaban otros como tener retajados – circuncidados- la mayor parte de los hijos que tenían. Ayunaban el Ramadán, no comían tocino, ni bebían vino. . . etc.
Pretendidos delitos comunes:

a) era su ordinario ejercicio saltear y matar a los que pasaban cerca de la villa..

b) … muertes que daban a todos los que se atrevían a tratar de su notoria mala vida…

c) … Robos…

Hemos copiado textualmente de escritores contemporáneos de la expulsión, tales como Bleda y Guadalajara. Observamos que los delitos políticos son los más abundantes y que, tanto éstos como los comunes tienen su fundamento en el aspecto religioso del vivir morisco.

De todos ellos solo nos encontramos una acusación seria, la del trato y comunicación con los moros de África etc. Esto es evidente. Incluso llegaron a manejarse los moriscos como pretendida carne de cañón por otras potencias en conspiraciones contra la seguridad del Estado español.

Cada vez que el pueblo sometido se veía humillado, perseguido, esparcido o desterrado de sus hogares y bienes, se sublevaba y relacionaba con turcos y beréberes sobre todo, esperando de sus hermanos de religión la liberación de sus males.

Tenemos los ejemplos de la primera gran sublevación de 1500, sofocada por el propio Rey Católico o la de las Alpujarras, verdadera guerra civil, reducida por D. Juan de Austria tras duros años de lucha. No es extraño que el morisco buscase ayuda y alivio a su opresión, lo que constituye una eximente a la hora de calibrar acusaciones ¿Era ello suficiente para tomar la grave medida aplicada? ¿Los antiguos caminos de tolerancia hubieran evitado la situación conflictiva?

Lo que si nos podemos responder inmediatamente es que el delito de conspiración política nada tiene que ver con la depravación achacada colectivamente a los moriscos.

Las demás acusaciones no resisten un análisis serio. Por ejemplo la de que no sabían la lengua castellana. La carta de dote citada anteriormente nos demuestra lo contrario. Lo que se les había olvidado era el árabe. El español iba a ser el idioma que predominara en la República andaluza, cuyos documentos se redactaron todos ellos en castellano.

Otra acusación interesa destacar, la de que se trataban como república y juntábanse a su consejo de estado. Cierto era que tenían alguna autonomía, bastante amplía según algunas fuentes de los cristianos viejos ya que eran Tenientes de los Gobernadores y ejercían los oficios de Alcalde, escribanos, regidores y otros. Lo cual es lógico ya que los Gobernadores no residían en Hornachos y allí apenas había cristianos viejos. Entonces ¿quien iba a dirigir aquella colectividad?
Su autonomía llegaba hasta el privilegio de portar armas que les había concedido Felipe II.

No puede extrañarnos, pues, que ante ataques más o menos directos formasen consejo entre ellos y decidiesen lo que para su defensa estimasen oportuno.

Es sintomático que se hable de la aljama de Hornachos cuando el clima anti-morisco es mayor y buscan desesperadamente soluciones: unos huyen, otros se sublevan, los hornacheros se agrupan, procurando formar un bloque unido contra la hostilidad reinante.

Así van a pasar a Marruecos, con su consejo de estado y con su arca, y bolsa común.
Cuando se proclaman independientes en Rabat, ya estarán acostumbrados al autogobierno. Ningún grupo de andaluces muestra la unión, la decisión, la disciplina, la autosuficiencia y el valor de los hornacheros. Estos serán los verdaderos creadores de la República andaluza.

De los pretendidos delitos religiosos no podemos hablar. Recordamos la proverbial tenacidad hispánica en dicha materia.

Por último dos palabras sobre los pretendidos delitos comunes. Hornachos fue, antes de la expulsión, un pueblo rico, de variada agricultura, abundante ganadería, viñas y colmenas. Sus habitantes, además de sus viviendas en el pueblo tenían otras en la sierra donde celebraban bailes y danzas. Es poco presumible que se lanzaran a los caminos para robar y matar. Lo que ocurría era que los hornacheros no se andaban por las ramas a la hora de castigar delaciones o ataques de otro tipo a su comunidad.
Además existía casi un estado de guerra civil. Hubo que tomar medidas militares, cuando la expulsión, no solo previendo sublevaciones, sino para proteger a los moriscos de actos hostiles.

LA EXPULSIÓN DE LOS HORNACHEROS

Fue tan violenta la reacción de los hornacheros ante las medidas de expulsión que se veían venir años antes de los decretos definitivos, que también fueron extraordinarias las medidas que se tomaron contra ellos y fueron motivo, así mismo, de un decreto donde se les citó especialmente.

Algunos autores modernos como Coindreau y Terrase afirman que los horncaheros se anticiparon a los decretos de expulsión, llevándose sus riquezas.

No hubo tal cosa. Tanto Bleda como Guadalajara manifiestan en sus obras que el alcalde López Madera los acompañó al embarque en Sevilla y los Anales de Zuñiga abundan en el mismo sentido. Por otro lado los datos recogidos personalmente en la parroquia de Hornachos no dejan lugar a dudas. La expulsión sufija el año 1610, día de la Purificación de la Virgen a primeros de Febrero.

Lo que no negamos es que algunos hornacheros pasaran a Marruecos, antes de los Edictos, en plan exploratorio.

Respecto a las riquezas, creemos que solo pasarían las que les permiti6 sobrevivir los primeros y más difíciles tiempos de la emigración.

Un último aspecto nos interesa señalar: el número de hornacheros que pasaron a África.

Los autores contemporáneos calculan de mil a mil doscientos vecinos los que tenía
Hornachos. Los datos de su parroquia nos hablan de tres mil almas las que salieron al
exilio, cantidad que si concuerda con las anteriores.

Nos quedamos, pues, con la última cifra. Grupo bastante numeroso y fuerte si se piensa que marchan unidos y no se deshacen hasta pasados muchos años en el exilio.
No tenemos noticias de ningún otro pueblo, de ninguna otra comunidad que permaneciera sin disolverse en la masa de emigrados moriscos o en la población general del país.
 
SITUACIÓN POLÍTICA DE MARRUECOS AL COMENZAR EL SIGLO XVII

La situación política de Marruecos en el momento de la llegada de los moriscos españoles no podía ser más lamentable.

En 1603 murió el sultán Ahmed al Mansur. Sus hijos se disputan el poder. Al calor de estas luchas, extensas regiones se desgajan de la obediencia a todo gobierno y con el pretexto de la guerra santa se hacen en realidad independientes, teniendo a su frente jefes de reconocido prestigio religioso: los morabos.

Uno de los hijos del Mansur, Mawlay Zaidan, logró a duras penas instalar su corte en Marrakus. En el Norte Muhammad al Zaiani, llamado el Ayachi, nombrado por Zaidan caid de Azemur, se hace dueño, poco a poco, de todo el Garb y escapa al control del sultán.

La región de Rabat-Salé acababa de reconocer en 1609 la soberanía de Mawlay Zaidan, pero en ella la influencia del Ayachi iba en aumento, consiguiendo, poco después, imponer allí su autoridad.

En la otra orilla estaba el antiguo recinto fortificado, ribat, completamente en ruinas, así como otro recinto fortificado dentro del anterior.

En ese castillo, o mejor en sus ruinas, había una pequeñísima guarnición de veinte hombres, con un caid cherifiano al frente, un tal Abdelazis el Zaruri.

Tal es, a grandes rasgos, el medio político y la escena principal donde van a aparecer y a desarrollar su actividad nutridos grupos de exiliados españoles.
 
HORNACHEROS EN LA KASBAH

Varias son las cuestiones que nos planteamos sobre la aparición de los hornacheros de Tabat-la-Kasbah.

Contando con el número de hornacheros, no menos de tres mil personas, suponemos que el alcalde López Madera los embarcó en Sevilla en un mínimo de cinco o seis grandes navíos de la flota real. Estas naves dejaron su cargamento en Tetuán a principios del año 1610.

No sabemos cómo ni cuando se trasladaron los hornacheros desde Tetuán a Rabat, ni sí se instalaron directamente en la Kasbah o acamparon junto con otras familias moriscas en el ribat. Dado su carácter independiente es presumible que se arrinconaran en las ruinas del fuerte desde el primer momento de su llegada.
El sultán quiso aprovecharse seguidamente de ellos y ordené al Zaruri que reclutara cuatrocientos para enviarlos a luchar contra un morabo en el Draa.

Esta expedición decepcioné fuertemente a los extremeños que desertaron en masa y volvieron a Rabat. La disciplina de comunidad funcionaba, pues, perfectamente.
El caid intentó de nuevo enrolarlos, sin resultado. Entonces Mawlay Zaidan les confió la defensa de la Kasbah, organizándolos militarmente e instalándolos allí con sus familias.

No se sabe cuando ocurrió esto. Conocemos una carta de 1619 que informa sobre la guarnición de la Kasbah, de 400 hombres, siendo dos tercios hornacheros.

Observamos la absorción, insensible quizás, del dominio de la Kasbah por ellos. Ahora bien, de 1610 a 1619 ocurren cosas de gran trascendencia en este marco geográfico una es la ocupación de La Mamora por España, otra la progresiva ocupación en el corso de los moriscos. La Mamora era el refugio más importante de corsarios y piratas. Al ocuparlo España, toda la actividad marítima se refugia en Rabat.
En cuanto al sultán y el Ayachi, procuran, cada uno por su cuenta atraerse a los moriscos lo que aprovechan estos para ampliar su libertad de acción que ya es grande en 1617.

Cinco años más tarde, 1622, las cosas están llegando ya a un punto crucial en que todos los factores en presencia desembocaran en un hecho extraordinario: la independencia de los moriscos.
 
LAS TRES AGRUPACIONES DEL BU – RECREG

Al finalizar el primer cuarto del siglo XVII, la situación en el estuario del Bu Regreg es la siguiente:

1) Orilla derecha. Salé, habitada por marroquíes y mediatizada por el Ayachi.

2) Orilla izquierda. Ribat, habitado por andaluces.

3) Dentro del ribat, la Kasbah, habitada por hornacheros.

El viejo Salé, en manos del Ayachi, no veía con buenos ojos las transformaciones que se iban operando en la orilla de enfrente. No obstante, el Ayachi alentaba el afán de independencia de los moriscos para oponerlos al sultán y atraérselos.

El número de andaluces que habitaba en el ribat lo desconocemos. Quizás pasaran de los diez mil. Aparecían ante los ojos de los marroquíes como extranjeros, se les trataba con desprecio y se les llamaba los “cristianos de Castilla”. Dentro de las ruinas del ribat se amurallan y fortifican; construyen su ciudad: Rabat.

La Kasbah, dentro de Rabat, pero con salida al mar estaba habitaba por extremeños. Posiblemente se organizaran pronto como lo habían estado en Hornachos, con un diván o consejo y un caid elegido anualmente. Por regla general no dejan que los andaluces se instalen dentro de la Kasbah. No sabemos si antes de 1.625 ya tienen pensado crear un núcleo independiente, lo cierto es que el Consejo de la Kasbah atrae andaluces de todas partes de Marruecos, pagándoles los gastos de viaje y asentamiento.
 
EL CORSO Y LAS DIFERENCIAS ENTRE LOS MORISCOS

El corso fue la actividad principal a que se libraron los moriscos afincados en las costas del Estrecho.

Constituye por un lado, la prolongación de la guerra marítima entre Islam y Cristiandad, por otro, lado forma parte de la represalia. El conocimiento de las costas y el dominio de la lengua, facilitaba sus empresas.

Hay un primer período de venganza, a raíz de la expulsión, luego se convierte en un negocio bastante lucrativo.

La situación da un giro espectacular después de la caída de la Mamora; se enriquece el mercado de Rabat y se acrecienta el poder económico y social de la comunidad morisca.

No obstante comienza ya a dibujarse un duelo entre andaluces y hornacheros. Estos administran las riquezas que afluyen a la Kasbah, fortificándola y artillándola formidable mente, inclusive contra los andaluces., los cuales no se muestran muy satisfechos de la distribución de la riqueza y recelan de los extremeños.

Hay un germen de discordia que va a oscurecer los años de independencia de la futura República andaluza:

Ni el sultán, ni el Ayachi, ni el Zaruri hacen nada. Velan crecer la influencia de los moriscos de Rabat, pensando uno que era contra el otro y el otro que era contra el uno.
 
INDEPENDENCIA DE LOS MORISCOS DE RABAT – LA KASBAH

En el primer periodo de asentamiento, tanto hornacheros como andaluces se muestran fieles súbditos del sultán. Este les encarga la defensa de la Kasbah, para lo cual procura armarlos y sigue facilitándoles armamento y munición hasta finales del año 1626.

Los hornacheros envían al sultán el diez por ciento de las presas cogidas y el mismo porcentaje por la venta de esclavos. Además, son ellos los que dan mayores y mejores pruebas de islamismo frente a los “cristianos de Castilla”. No obstante, los andaluces forman un cinturón de seguridad alrededor de la Kasbah. Unos y otros no marchan muy de acuerdo pero se necesitan.

En el 1625 hay ciertos contactos con agentes extranjeros que los excitan a la independencia y los moriscos conciben esperanzas de apoyo de grandes potencias.
No sabemos el motivo inmediato de la expulsión del caíd el Zaruri de la Kasbah, pero los exilados se sienten cada día más fuertes y mas ricos.

A pesar de ello escriben protestando de su fidelidad a Mawlay Zaidan. El sultán nombra un nuevo caid, Adyib, pero va a tomar posesión de su cargo, a finales de 1527, los hornacheros lo ponen en ridículo y lo expulsan del castillo, junto con los demás oficiales jerifianos y el resto de los indígenas que aun residían en la Kasbah.
Después de estos hechos hornacheros y andaluces:” se sublevaron abiertamente contra el sultán y rompieron toda relación con él,” como dice un historiador marroquí.
Da comienzo la República andaluza de Rabat.
 
INGLATERRA Y LOS MORISCOS

Carlos I de Inglaterra intenta levantar un ejército morisco para invadir España. El hecho merece detallarse porque forma parte de las aspiraciones de los hornacheros a la independencia.

Estando en curso los preparativos para la proyectada invasión envía un gentilhombre, John Harrison, a Marruecos para que explore las posibilidades de ayuda de un ejército morisco.

Harrison llega a Tetuán el 13 de junio de 1625. Los moriscos estaban todos dispuestos a luchar contra España. Vibran de entusiasmo ante la idea de volver a España como conquistadores. Las noticias de Harrison sobre una gran armada que atacaría Cádiz, les hace abastecerse de víveres, armas y municiones, esperando sean ellos los que desembarquen en la península junto con los ingleses. Los gobernadores de Tetuán no solo ofrecen ayuda en hombres y material, sino que sirven de enlace al agente inglés con otros focos anti-españoles: con Anyera, con Larache, con el “gran santo” Sidi Hamed el Ayachi, con los gobernadores de Salé, que ofrecen sus servicios contra los españoles, por mar o por tierra, “y ponerse ellos mismos bajo la protección de Su Majestad”.

En Salé, dice el agente inglés, intentaban fundar un Estado independiente, gobernado por su Duan.

Todavía estaba Harrison en Tetuán cuando se realizo y fracasó la expedición inglesa contra Cádiz, en noviembre de 1525, Ya no hacía falta ejército morisco y parece que todos los planes del inglés, anti-españoles todos, están de sobra, pero Harrison no ceja y le parecen interesantes las proposiciones de los hornacheros que le escriben instándole a que vaya a Rabat.

Harrison sale de Tetuán para Salé a principios del año 1626. Las conversaciones de Harrison con andaluces y hornacheros no las conocemos al detalle. Al parecer le ofrecen rebelarse contra Mawlay Zaidan y aceptar el protectorado inglés. Harríson marcha a informar a su monarca, pero hay resistencias del Consejo privado que se mostraba poco favorable a la idea de tratar, según ellos, con rebeldes y piratas.
No obstante el monarca envía de nuevo al capitán Harrison a Marruecos con algunos cañones y municiones destinados a los moriscos. Los informes de Harrison parecen haber despertado alguna simpatía en Carlos I. Producida la insurrección de los moriscos de Rabat, el rey inglés envía una carta al Ayachi el 12 de octubre de 1627 felicitándole por la ayuda que había dado a los andaluces en aquella ocasión.

PRIMER TRATADO DE LA REPUBLICA ANDALUZA

El día que llegó Harrison a Rabat fue de gran júbilo en la ciudad. Fue el día 4 de marzo de 1627, Pocos días después llegaba Adyib y se produjo el rompimiento con el sultán. Harrison, que llevaba una carta de Carlos I para los hornacheros, no sólo levanta con ella la moral de los moriscos, sino que los incita con nuevos argumentos a ponerse bajo la protección de Inglaterra.

Hornacheros y andaluces liberan a los cautivos ingleses y escriben a Carlos I y al Consejo Real, nombrando dos comisarios para que vayan con Harrison a ofrecer al monarca inglés los servicios de todos los andaluces de la Berbería.

La carta de los moriscos en español, como todos los documentos de la República andaluza, refleja, casi línea por línea, el ansia de liberación contenida, después de tantas desgracias. Firman la carta Cerón, Vargas y el Cacén, los dos primeros hornacheros y el último andaluz.

Esta misiva-credencial es del 18 de abril de 1627. El 10 de mayo siguiente firma el Diván de la Kasbah el proyecto de tratado entre la República andaluza y la Gran Bretaña.

El 16 de mayo, Barco, Vargas y el Cacerí suscriben una carta dirigida a los lores del 4 Consejo, dándoles cuenta de las Capitulaciones acordadas, la liberación de los cautivos y la oferta de servicios, rogando sean despachados brevemente los comisionados ben Said y Narváez. Pocos días después, el 20, Harrison sale para Inglaterra en un navío holandés, acompañado de los embajadores moriscos. Llegan en el mes de junio y al mes siguiente dirigen una carta al rey recordándole su embajada.
En realidad no se establece nada definitivo, como se deduce de otra carta firmada por ellos y fechada nada menos que en noviembre.

Harrison se ha esforzado en vano por llegar a un resultado positivo. Se entretienen con palabras y regalos a los comisionados andaluces, pero no se ratifica el tratado. Es muy posible que este fracaso político-diplomático influya decisivamente en el ánimo de hornacheros y andaluces que, sin olvidar su ascendencia hispánica, intentarán en más de una ocasión echarse en brazos de España.
 
POLÍTICA INTERIOR DE LA NUEVA REPUBLICA

Extremadamente difícil se presentaba para hornacheros y andaluces sus relaciones con los distintos poderes que les rodeaban y entre si.
Los factores que intervienen son:

1) Hornacheros.
2) Andaluces.
3) Piratas extranjeros.
4) El Ayachi.
5) Habitantes del entorno.
6) Poder central.
 
1) Hornacheros.  

Son los dueños de la Kasbah y los armadores de la flota. La Kasbah la han hecho inexpugnable. Tienen, a buen seguro, grandes riquezas. El gobierno está por completo en sus manos. Hay un Diván o Consejo de catorce miembros, con su caid elegido anualmente. Todos los cargos son hornacheros. Tan solo se admite a Consejo un gran almirante, especie de consejero técnico. Este es un verdadero pirata. El Diván reparte las presas y administra los derechos de aduana que son bastante crecidos. En este reparto entra toda la comunidad de hornaceros.

2) Andaluces.  

Forman el cinturón de seguridad en torno a la Kasbah. Los andaluces se sienten importantes en cuanto forman la masa de la nueva República y el primer muro de contención contra un ataque interior. Igualmente forman parte de las tripulaciones de los navíos. Los muelles están en sus manos, así como los astilleros. Han necesitado fortificarse porque apenas pueden dar unos pasos hacia el interior del país sin que sean asaltados. Esta hostilidad les hace sentirse unidos a los hornacheros, pero el tremendo egoísmo de estos les obliga a rebelarse muchas veces.

3) Piratas extranjeros.  

Difíciles de manejar, eran, sin embargo, necesarios dada la estructura económica de la República andaluza. Solo dos cosas, al parecer los mantuvieron a raya. Nombrar al más significativo de ellos almirante de la flota, con voz y voto en el Diván y la conocida dureza de los hornacheros. Verdaderos piratas, no corsarios, pusieron más de una vez en apuros a los gobernadores de la Kasbah. No obstante hay que reconocer que cumplieron bastante bien las órdenes emanadas de la República y hay más violaciones de pactos por parte de marinos de potencias europeas que de marinos de Rabat.

4) El Ayachi. 

Había alentado y fomentado la rebelión de los moriscos contra Mawlay Zaidan, pero sus crecientes exigencias acabaron por crear una sorda hostilidad entre él y los andaluces. Proclamada la República exigió hombres, armas y municiones; los hornacheros se lo negaron y el Ayachi los puso fuera de la ley. Los moriscos serán una pesadilla para el Ayachi y viceversa.

5) Habitantes del entorno. 

Forman un cerco hostil. Los hornacheros les gravan con tributos. Posiblemente tuvieran intercambios mercantiles con ellos. En las horas difíciles saquean a unos y a otros. Los andaluces tienen que fortificarse. Consideran a los moriscos como un cuerpo extraño enquistado en su tierra, con distinto traje y lengua. No les parecen buenos musulmanes. Han acaparado el comercio y la riqueza de la zona. Si les fuera posible los expulsarían.

6) El poder central .

Ninguno de los sultanes contemporáneos de la República andaluza pudo hacerse obedecer por unos y otros. El Ayachi obraba en soberano, y con él, los diferentes morabos que ensombrecieron los últimos años de la dinastía saadí, incluyendo la poderosa zawya de Dilá que protegió algún tiempo a la República morisca. No hubo poder central, ni los moriscos pudieron acudir, antes ni después de la proclamación de su República, al monarca reinante para dirimir sus querellas o protegerse de sus muchos enemigos.
 
POLÍTICA EXTERIOR.

En sus relaciones con la República andaluza no tienen para nada en cuenta el “impium foedus” las potencias europeas. Estas se guían, sobre todo, por el ánimo anti-español.

Un ejemplo de ello lo constituye Holanda. Enemigos de España y en lucha abierta contra ella, los Estados Generales de Holanda son semillero de corsarios que, fácilmente, se convierten en piratas. Estos tienen un refugio en la Mamora hasta 1614 y en Rabat después de esa fecha. Se establece un activo comercio entre los Países Bajos y Rabat. Expertos navales holandeses dirigen los astilleros y holandeses son los aparejos que se colocan en los barcos que se construyen.
Poco después de proclamarse independientes los hornacheros se dirigen a Holanda, porque “deseamos la paz y conservación de ella con esos Señores Estados”, pero no se decide el envío de un embajador a Holanda hasta dos años más tarde en 1629.
No hay una política exterior ágil ni decidida; el único objetivo definido es la alianza con los enemigos de España. Por lo demás está impuesta por las circunstancias del momento y carece de visión a larga distancia.

No obstante nos encontramos con un embrión de política exterior. Solo el tiempo hubiera sido capaz de perfeccionarla y formar los hombres adecuados. El tiempo y la tranquilidad, factores ambos de que careció la República andaluza.
 
GOBIERNO Y PUEBLO DE LA REPUBLICA ANDALUZA.

Desde los primeros documentos que se redactan, a partir de la independencia, o rompimiento con el poder central, los moriscos marchan de acuerdo en unas cosas y en desacuerdo en otras.

Fundamentalmente están unidos y unánimemente reconocen la inutilidad de buscar un poder legítimo en Marruecos y en proclamarse independientes. Continúa la unidad de criterio respecto a lo esencial de las relaciones exteriores.

Esta visión se refleja en cartas y tratados, donde firman hornacheros y andaluces.
El desacuerdo es también en puntos esenciales.

Aunque firma el Cacén los primeros documentos, no forma parte del Diván o Consejo que gobierna la Kasbah y administra las riquezas de nuevo Estado. Su firma es, pues, casi simbólica.

Consecuencias de ese egoísmo comunitario, es el acaparamiento económico: aquí y ahora son los derechos del señor, del dominante, en las presas y en las aduanas. Vemos lógica la postura de los andaluces que rodeaban la Kasbah, contemplando un gobierno democrático, en cierta medida, pero cuya democracia se detenía en los muros de la Kasbab; siendo ellos precisamente la masa del pueblo. Postura que no tenía más remedio que ser de recelo y hostilidad crecientes.

En el mismo instante de aparecer dificultades serias, la endeble unidad de Kasbah-Rabat se deshará y, lo que es peor, se atacarán mutuamente. Luchas que aprovecharan unos y otros para intentar apoderarse de aquella magnífica fortaleza en que los hornacheros habían convertido la Kasbah. Sobre todo el Ayachi fomentaba la enemiga de los andaluces contra los hornacheros como luego azuzaría a éstos contra aquellos.
 
EMBAJADOR ANDALUZ EN HOLANDA

Las dificultades entre hornacheros y andaluces se van soslayando los dos primeros años de independencia. Son años de relativo optimismo en que se espera la protección de Inglaterra y la comunidad entera se enriquece con el corso y el subsiguiente comercio y mercado de Rabat.

Holanda y los marinos holandeses, sin haber firmado ningún proyecto de tratado, sin contactos, llamémosle oficiales, con los dirigentes de la nueva República, representan para ésta una mayor aportación efectiva. Así tuvieron que reconocerlo los gobernadores de la Kasbah Rabat que escriben a los Estados Generales de Holanda una carta fechada el 15 de febrero de 1628, manifestando que “han tenido siempre muy gran voluntad y deseo de servir a Vuestras. Señorias, como se ha visto en muchas ocasiones que se han ofrecido en su servicio y de nuevo lo ofrecemos más de aquí adelante”

Han de pasar más de dos años, a partir de la proclamación de su independencia para que el gobernador de la Kasbah, Abdelkader Cerón, escriba al Estatuder de Holanda, Federico Enrique de Nassau, una carta que sirve de credencial al embajador que envía Rabat, Muhamud Venegas.

Cerca de un año permaneció Venegas en La Haya representando a la República Andaluza. El 23 de octubre del mismo año de 1629, firma unas declaraciones, leídas en los Estados Generales, constituyendo toda una afirmación de política exterior. “Procuran la amistad y paz con todo el mundo”, excepto España, declarado así expresamente, y que pretenden “hacerse provincia libre”, por “las muchas guerras que hay en aquellas partes de Berbería y mala sospecha que tienen del rey de Marruecos”.

¿Se buscaba, en verdad, “La amistad y paz con todo el mundo”? ¿O era una simple aspiración de los dirigentes?

Seguidamente podremos comprobar que, llegado el momento, no se sabrá encontrar ese difícil camino de la “paz con todo el mundo”, y que la primera prueba de fuerza de la Republica andaluza es fatal para su ulterior desarrollo.

Es entonces cuando saltarán, sangrantes, las diferencias entre hornacheros y andaluces, y se verán patentes los defectos de una política exterior, casi inexistente.
 
FRANCIA BLOQUEA A LA KASBAH

Francia, sufriendo en gran escala la actividad corsaria, aun no había hecho su aparición frente a la República de Rabat. El gobierno francés, en manos del famoso cardenal Richelieu, recibe informes, cada vez más alarmantes, sobre los daños causados por la flota corsaria a la navegación y comercio franceses.

Richelieu decide enviar una flota a Rabat para rescatar a los esclavos franceses. Flota que llega frente a Salé el 20 de julio de 1629.

La aparición de aquella flota francesa no les altera lo más mínimo. En realidad, creemos que desconocían su fuerza y los problemas que podría plantear.

El almirante Razilly, al frente de siete barcos, aparece ante el estuario del Bu Regreg, recibiendo tres cañonazos de la Kasbah que le obligan a retirarse del tiro de su artillería.

Envía a su lugarteniente, el Capitán Delormd, con una carta para el gobernador de la Kasbah, rogando le ponga en comunicación con el rey Muley Abd el Malek. Le dicen que allí, en Rabat, quien manda no es el sultán sino los moriscos que se autodenominan “la Rochela de África”, proclamados en República independiente y que, en consecuencia, “era perder el tiempo”, intentar recurrir al rey de Marruecos para libertar a los cautivos franceses.

“a vuestro gobernador, que si no me envía en pocos días a todos los esclavos franceses que detiene injustamente, le declararé la guerra de parte del rey de Francia, mi Señor, y que le aviso que no saldrá ni entrará ningún barco, que no sea capturado o hundido, y que si desea entregar los esclavos de buen grado, se le hará un presente honesto, aproximado al valor que pudiera tener o haber costado los esclavos en el mercado público”.

La proposición no podía ser más ventajosa, pero envuelta en la amenaza no causó buen efecto. Lo tomaron a broma y “se rieron por la ciudad”.

“El rey de Inglaterra, que era el dueño del mar, les había enviado embajadores y varios cañones para pedirles la paz. Si el rey de Francia la quería con ellos, y la entrega de los esclavos, era preciso que diesen cien cañones y un millón de libras”.
No era el lenguaje adecuado para hablar con el almirante francés, decidido, como estaba éste, a cualquier acción de guerra para conseguir sus propósitos. Y ¿qué acción de guerra podían temer los moriscos con una fortaleza inexpugnable, un desembarco casi imposible y una barra que impedía hasta la aproximación del enemigo?. No había más que una: el bloqueo.

Lo que nunca pudieron imaginar los andaluces. Toda una escuadra extranjera, detenida meses enteros, haciendo guardia en las fronteras marítimas de su pequeño estado. Y eso fue lo que hizo Razilly. Era la única clase de guerra que no esperaban y contra la que no tenían armas de ninguna clase.

Después de varios intentos se firmó, por fin, una tregua entre Luis XIII y a ciudad de Salé, el 10 de octubre de 1629.

La flota francesa “ha causado grandes pérdidas a los piratas de Salé y los habría
exterminado si la estación no les obliga a volver a Francia,” escribe Razilly al duque de Medina Sidonia, al darle gracias por los servicios prestados por la guarnición de la Mamora, en el aprovisionamiento de su escuadra.
 
LUCHAS CIVILES ENTRE LOS MORISCOS

La consecuencia más importante, patente, e inmediata del bloqueo marítimo de la Kasbah, fue acentuar las diferencias entre hornacheros y andaluces, Diferencias que desembocan en una lucha abierta, con desastrosos resultados para unos y otros.

Apenas habían transcurrido dos meses de bloqueo, cuando se dibujan claramente dos partidos: los hornacheros, dispuestos a continuar la guerra y los andaluces que deseaban casi unánimemente la paz, “y la querían a toda costa”, porque el bloqueo les había “reducido a toda especie de miserias”.

Los andaluces intentan el asalto a la Kasbah. “Los del castillo rechazaron a los de la ciudad , a la que durante cuatro días estuvieron cañoneando”.

Las fortificaciones frente a la ciudad, o sea, frente a la plaza de la Higuera tienen, nada menos que tres filas de bocas de fuego. Es imposible acercarse a ellas con mosquetes y armas blancas. Los moriscos de Rabat lo comprenden y deciden sitiar la Kasbah.

Esta situación se prolonga los últimos meses del año 1629 y los primeros de 1630. Ni unos ni otros tienen el suficiente poder para forzar una solución definitiva a su favor. En mayo de 1630 intervino un morabito de Chella, mediando entre los dos bandos. Se llegó a un acuerdo cuyas condiciones, valederas por dos años, eran las siguientes:

1.Los andaluces de Rabat elegirían un caid, pero éste debería residir en la Kasbah.

2.El Consejo o Diván, que se reuniría en la Kasbah, estaría compuesto de dieciséis miembros, notables, elegidos en igual número por Rabat y por la Kasbah.

3.Las dos agrupaciones tendrían una parte igual en los derechos sobre las presas marítimas y en los aranceles de aduana.

Representaba un triunfo para los andaluces de Rabat, sometidos, hasta ahora, al dominio exhaustivo de los hornacheros de la Kasbah, pero en el fondo beneficiaba a ambas comunidades. No obstante, ni los hornacheros salen de la Kasbah, ni los andaluces entran en ella.

Este acuerdo logra, sin embargo, un pequeño respiro. Las discordias civiles desaparecen.

Octubre 31, 2007

EL BLOQUEO A CUBA, CERCA DE MEDIO SIGLO CON MÁS CONTESTACIÓN QUE NUNCA


Por decimosexto año consecutivo, en la sede de la ONU de Nueva York se visualizó el abrumador rechazo que provoca en la comunidad internacional el embargo de EEUU a Cuba. Ayer sólo cuatro estados estuvieron con el bloqueo.

Por:Jordi CARRERAS | NUEVA YORK

Fuente: Gara

La Asamblea General de las Naciones Unidas apoyó ayer, con una contundente mayoría de 184 votos a favor, cuatro en contra -EEUU, Israel, las islas Mar-shall y Palau- y una abstención -Micronesia-, un texto en el que se pide el levantamiento del embargo estadounidense a Cuba. Este texto se empezó a votar en 1992, con el apoyo de 56 estados miembros. Este año ha cosechado el mayor número de adhesiones, superando por un voto el resultado del año pasado, puesto que Nicaragua estuvo presente en la votación. Como todas las de Naciones Unidas, la votación no es vinculante, pero moralmente supone un nuevo revés a la política estadounidense respecto a la isla antillana.

En febrero de 1962, una orden ejecutiva del presidente John Fitzgerald Kennedy decretó formalmente el bloqueo comercial, económico y financiero a Cuba. Aunque la oposición estadounidense a la Revolución cubana ya había empezado pocas semanas después de su triunfo, cuando en febrero de 1959 Estados Unidos negó a Cuba la concesión de un modesto crédito para mantener la estabilidad de la moneda nacional. Posteriormente, vinieron otras medidas como la reducción del suministro de combustible a la isla por parte de las multinacionales estadounidenses, la paralización de plantas industriales, la prohibición de exportaciones a Cuba y la supresión, primero parcial y luego total, de la cuota de azúcar.

En 1992, y coincidiendo con la primera votación en las Naciones Unidas de un texto como el que se votó ayer, en el que se pide el fin del bloqueo, la llamada Ley Torriceli dio una vuelta de tuerca más al hostigamiento comercial de Estados Unidos a Cuba, con medidas como prohibir que los buques de terceros países que toquen suelo cubano, no puedan hacerlo en un puerto estadounidense hasta pasados seis meses y después de solicitar un nuevo permiso.

Cuatro años después, la Ley de la Solidaridad Democrática y de la Libertad Cubana, conocida como la Ley Helms-Burton, endureció aun más la agresividad estadounidense al imponer san- ciones a los inversionistas extranjeros en Cuba.

Empecinamiento y disensiones

Todas estas medidas no han dado nunca el resultado esperado por sus promotores. Pero ante la moción de Naciones Unidas y ante una hipotética sucesión de Fidel Castro que no conlleve los cambios que el Gobierno de los EEUU desea, George Bush dijo hace poco que «Estados Unidos no dará respiro a un régimen criminal que victimiza a su propio pueblo. No apoyaremos lo mismo de siempre con caras nuevas, al viejo sistema sostenido por nuevas cadenas. La palabra clave en las relaciones de futuro con Cuba no será `estabilidad’, será `libertad’». Y en ese sentido Bush prometió un «fondo de libertad» que «proporcionará ayuda a Cuba a cambio de que cambie su Gobierno».

Pero los planteamientos de Bush y otras administraciones estadounidenses hace tiempo que encuentran detractores en casa. El gobernador de Nuevo México y candidato demócrata a la presidencia de los EEUU, Bill Richardson, respondió el discurso de Bush diciendo que el embargo ha fracasado. Richardson, que podría ser el primer presidente hispano, dijo que en caso de llegar a la Casa Blanca permitiría viajar libremente a Cuba y estimularía el comercio para abrir un diálogo con el Gobierno cubano, con el fin de lograr una transición.

En esta misma línea, en mayo se supo que la Comisión de Comercio Internacional de Estados Unidos está investigando los efectos del embargo en los sectores agrícola y turístico estadounidenses. Precisamente este último sector, el turístico, ha presionado a diversos congresistas para que en un futuro muy próximo -se entiende que con la nueva Administración, ya que con Bush queda claro que no será- se levante el embargo o cuando menos, se permita el restablecimiento del tránsito aéreo y marítimo con Cuba. La Asociación Estadounidense de Agentes de Viajes (ASTA) prevé que si en 2008 -debería ser a partir de diciembre, puesto que las elecciones presidenciales no serán hasta noviembre- se empezaran a tomar medidas para levantar el bloqueo, en menos de dos años habría cerca de dos millones de estadounidenses que viajarían a la isla. Hasta ahora, sólo unos pocos lo hacen, a través de México y Canadá pero exponiéndose a multas de hasta 5.000 dólares, ya que en 2005 y 2006, 800 estadounidenses fueron sancionados por haber viajado a Cuba. Pendiente de una resolución está el caso de Michael Moore y algunas víctimas del 11-S que viajaron a Cuba para el rodaje del último film del realizador.

La respuesta cubana

El ministro de Asuntos Exteriores cubano, Felipe Pérez Roque, parafraseó el discurso de Bush en que mencionaba «palabras clave» para las relaciones bilaterales, diciendo que para Cuba «la palabra clave es coraje». Pérez Roque dijo que EEUU «debe dejar de intervenir groseramente en los asuntos internos de Cuba, fabricando una oposición y financiando mercenarios» y añadió que «Bush ve que se le acaba su mandato y no ha podido satisfacer ni a la mafia ni a la ultraderecha cubana de Miami». El canciller cubano cuantificó en 89.000 millones de dólares las pérdidas directas ocasionadas por los casi 49 años de bloqueo y puso ejemplos prácticos. Dijo que sin el bloqueo, Cuba podría adquirir cada día 139 omnibuses para el servicio urbano y 48 locomotoras a la semana. Por su parte, el presidente Fidel Castro dijo en sendos artículos publicados la semana pasada que «Bush está obsesionado con Cuba, a la que quiere reconquistar por la fuerza».

El bloqueo de todos estos años ha provocado situaciones surrealistas. Por ejemplo, este año, funcionarios cubanos que llegaron de visita a Suecia y Noruega, fueron desalojados del hotel porque es de capital estadounidense. Los dos estados nórdicos aceptaron la aplicación en su territorio una ley estadounidense.

184 frente a 4
Nicaragua se sumó ayer a la declaración contra el bloqueo, lo que elevó el número de países que lo apoyaron a 184. Sólo EEUU, Israel, las islas Marshall y Palau defendieron la continuidad del castigo al pueblo cubano.

Los otros «exiliados» cubanos
Ni de lejos es tan conocida como la que forman sus paisanos en Miami, pero en Union City (New Jersey) se encuentra la segunda comunidad cubana de Estados Unidos. No los separa únicamente el clima, tan diferente al de Florida, sino también su actitud respecto al país de nacimiento de muchos de ellos.

Pese a que muchos se fueron de la isla para encontrar mejores condiciones de vida, los cubanos de New Jersey se distancian de los de Miami en la beligerancia que exhiben hacía el régimen. Cuando Fidel Castro enfermó hace más de un año, la CNN y otros medios enviaron allí sus unidades móviles esperando una reacción similar a la de Miami. Pero se tuvieron que ir con el rabo entre piernas ya que, pese a las ansias de cambio de muchos exiliados de New Jersey, no se celebraron los problemas de salud del presidente cubano.

«El bloqueo no ha resuelto absolutamente nada. Yo creo que si no hubiera existido nunca, Fidel ya no estaría ahí», explica Ignacio Alfonso desde detrás de la barra de El Artesano, el restaurante que abrió en 1972. Alfonso, que pasó cinco años encarcelado por un intento frustrado de huida en 1966, relativiza el bloqueo «porque sólo se lo hace Estados Unidos pero con todos los demás puede negociar».

Por contra, Alfonso entiende que tiene que haber un cambio pacífico que lleve la libertad económica y de información a la isla pero tutelado por los socialistas. «Los únicos que pueden tener a raya a los cubanos son los socialistas, que tienen el control total. Además, muchos cubanos y de otras nacionalidades están esperando la caída del régimen para ir a llevar droga y a hacer otros business ahí y eso, los únicos que pueden manejarlo son los que mandan ahora».

El Artesano está situado en Bergenline Avenue, una larga calle comercial de Union City que antaño era prácticamente patrimonio exclusivo de cubanos y que en la actualidad es un pedazo de América Latina en New Jersey. Otro local cubano con solera en la misma Bergenline Avenue es el Restaurant La Cachita.

Allí Guillermo Abello se suelta al saber que lo que diga se publicará en Euskal Herria, lejos del entorno donde vive, en el que asegura que también hay muchos cubanos cargados de odio contra el actual régimen. Abello se fue de Cuba un año y medio antes del triunfo de la Revolución y arremete contra los que pretenden volver a la Cuba prerrevolucionaria.

«¿A qué Cuba quieren volver estos viejos arcaicos y resentidos? ¿A la Cuba de miseria de Batista? En mi casa no éramos ricos ni mucho menos, por eso emigré acá. Pero teníamos tres criadas, ¿y sabe usted porqué? Por un plato de comida al día y un vestidito que les compraba de vez en cuando mi madre».

Abello está perfectamente al corriente de la situación que se vive actualmente en Cuba y se muestra crítico con la política de EEUU hacia la isla antillana, pese a que considera que el pueblo estadounidense y su Gobierno son cosas muy diferentes. «¿Por qué no aplican el bloqueo a China o a Vietnam, que también son comunistas?», pregunta.

También tiene alguna crítica para Cuba. «La Revolución es indiscutible que ha sido un éxito en según que cosas pero en otras el Gobierno debería ser más abierto, como dejar la libre empresa para todos», apostilla Guillermo Abello desde Bergenline Avenue.

Octubre 31, 2007

DIRIGENTES DEL PP CALIFICAN A BLAS INFANTE DE "CRETINO INTEGRAL"


Por: Erllano

Alejo Vidal Cuadras, eurodiputado del PP, y Alberto de la Hera, Director General de Asuntos Religiosos durante los dos gobiernos de Aznar participaron el pasado domingo 28 de octubre en el programa ‘Más se perdió en Cuba’, de la emisora Radio Intereconomía, y en el mismo profirieron calificativos hacia Blas Infante del tipo “cretino integral” y lo consideran “uno de los tontos más grandes de Europa”. “Fue a un campeonato de bobos y quedó segundo”, se afirma. Al compararlo con Sabino Arana, Vidal Cuadras lo identifica como “otro subnormal profundo”. En referencia al preámbulo del Estatuto de Autonomía de Andalucía y al Manifiesto Nacionalista de Córdoba de 1919, Vidal Cuadras considera que se trata de una “payasada” de la “pandilla” de Blas Infante, al que llegan a nombrar de forma xenófoba como “Mohamed Infante”.

La Vicesecretaria General del Partido Andalucista, Antonia Agudo, califica de “intolerables” y “bochornosos” los insultos vertidos por dos destacados dirigentes del Partido Popular contra la figura de Blas Infante, Padre de la Patria Andaluza. Agudo pide una “explicación y un rechazo inmediato” del Presidente del PP en Andalucía, Javier Arenas, hacia este “comportamiento impresentable y difamatorio” de dos dirigentes del PP estatal. La Vicesecretaria General del PA pregunta a Arenas si éste es el “andalucismo constitucional” al que se ha referido recientemente, y aconseja al líder del PP andaluz que “envíe a Vidal Cuadras una copia del himno de Andalucía interpretado por Rocío Jurado, el mismo que compuso y escribió Blas Infante”.

El Partido Andalucista considera que “tanto PP como PSOE menosprecian históricamente” la figura y el papel de Blas Infante. “En el PP y en el PSOE hay mucho autonomista de boquilla, que en petit comité se ríe de Blas Infante y de todo lo que significa la autonomía de Andalucía”.

Octubre 30, 2007

CARTA DE LAS MADRES DE LA PLAZA DE MAYO AL PUEBLO VASCO


Las Madres de Plaza de Mayo lamentamos que después de 23 años de lucha no violenta, en defensa de la vida, la justicia y los Derechos Humanos, tengamos que salir a responder las calumnias.

Las Madres de Plaza de Mayo jamás apoyamos los crímenes de la ETA ni los de ninguna organización política.

Pero las Madres de Plaza de Mayo apoyamos a los familiares de los presos vascos, y defendemos el derecho a un trato justo y humanitario.

Como organismo defensor de los Derechos Humanos, es nuestra obligación denunciar a los Estados cuando toleran o implementan la tortura, las ejecuciones o las vejaciones a los detenidos. Si se comete un crimen, el castigo debe ser la cárcel. Cuando el Estado viola la ley, se transforma en un estado terrorista. Ningún crimen, ningún delito, pueden justificar la tortura como mecanismo de represión.

De los más de 650 presos vascos, muchos seguramente están detenidos por haber participado en hechos de violencia. Pero muchos están presos simplemente por lo que piensan, o por lo que escriben, o por conocer a alguien que conoce a alguien…

Las Madres de Plaza de Mayo expresamos nuestra solidaridad con el Pueblo Vasco, cuando denunciamos el arbitrario cierre de un periódico, donde muchas veces se publicaba lo que ningún otro medio se atrevía a informar.

Las Madres de Plaza de Mayo levantamos nuestra voz cuando denunciamos la detención de los integrantes de un partido político, que representaban una expresión legítima y legal de la vida política vasca.

Las Madres de Plaza de Mayo denunciamos las torturas de numerosos detenidos, consentidas por los jueces de la Audiencia Nacional. Escuchamos aterradas los relatos de familiares de las víctimas de la tortura, violaciones y los abusos, impotentes ante la complicidad judicial y el silencio de la prensa oficialista.

Si algo ha caracterizado a nuestra organización, fue el demostrarle a los jóvenes que la violencia y la venganza no eran los caminos correctos. Que el único camino es el compromiso político, que la política es la mejor acción del hombre, lo único que nos puede liberar. Pero cuando la política se hace con ética, con principios y sin claudicaciones.

Reivindicamos en nuestro continente, el derecho a la rebelión de los pueblos para liberarse de las dictaduras. El sagrado derecho de los pueblos de resistirse a la opresión.

Las Madres observamos con mucho dolor, la forma en que el discurso demagógico arrastra a todos los sectores hacia posiciones fascistas. Una cosa es condenar la violencia de ETA y otra muy distinta es hacer oídos sordos a los reclamos de los familiares de los detenidos.

Es importante recordar que estas denuncias que formulamos las Madres, también fueron hechas por Amnistía Internacional y numerosos organismos de Derechos Humanos.

Jamás apoyaremos los crímenes ni la violencia injustificada. Pero siempre denunciaremos la tortura, las vejaciones, los fusilamientos y las detenciones ilegales.

Las Madres de Plaza de Mayo tenemos compañeras desaparecidas, hemos padecido la cárcel, los golpes y las torturas en carne propia, además de la desaparición de nuestros hijos.

Las Madres jamás callaremos nuestra voz, aunque tengamos que soportar las calumnias, la represión o la muerte.

Hebe de Bonafini
Presidente de la Asociación Madres de Plaza de Mayo

Octubre 30, 2007

PATRIA Y NACIONALIDAD


Por: Mijail Bakuni

El Estado no es la patria; es la abstracción, la ficción metafísica, mística, política y jurídica de la patria. La gente sencilla de todos los países ama profundamente a su patria; pero éste es un amor natural y real. El patriotismo del pueblo no es sólo una idea, es un hecho; pero el patriotismo político, el amor al Estado, no es la expresión fiel de este hecho: es una expresión distorsionada por medio de una falsa abstracción, siempre en beneficio de una minoría explotadora.
La patria y la nacionalidad son, como la individualidad, hechos naturales y sociales, fisiológicos e históricos al mismo tiempo; ninguno de ellos es un principio. Sólo puede considerarse como un principio humano aquello que es universal y común a todos los hombres; la nacionalidad separa a los hombres y, por tanto, no es un principio. Un principio es el respeto que cada uno debe tener por los hechos naturales, reales o sociales. La nacionalidad, como la individualidad, es uno de esos hechos ; y por ello debemos respetarla. Violarla seria cometer un crimen; y, hablando el lenguaje de Mazzini, se convierte en un principio sagrado cada vez que es amenazada y violada. Por eso me siento siempre y sinceramente el patriota de todas las patrias oprimidas.

La esencia de la nacionalidad. Una patria representa el derecho incuestionable y sagrado de cada hombre, de cada grupo humano, asociación, comuna, región y nación a vivir, sentir, pensar, desear y actuar a su propio modo; y esta manera de vivir y de sentir es siempre el resultado indiscutible de un largo desarrollo histórico.
Por tanto, nos inclinamos ante la tradición y la historia; o, más bien, las reconocemos, y no porque se nos presenten como barreras abstractas levantadas metafísica, jurídica y políticamente por intérpretes instruidos y profesores del pasado, sino sólo porque se han incorporado de hecho a la carne y a la sangre, a los pensamientos reales y a la voluntad de las poblaciones. Se nos dice que tal o cual región – el cantón de Tesino [en Suiza], por ejemplo -pertenece evidentemente a la familia italiana: su lenguaje, sus costumbres y sus restantes características son idénticos a los de la población de Lombardía y, en consecuencia, debería pasar a formar parte del Estado italiano unificado.

Creemos que se trata de una conclusión radicalmente falsa. Si existiera realmente una identidad sustancial entre el cantón de Tesino y Lombardía, no hay duda alguna de que Tesino se uniría espontáneamente a Lombardía. Si no es así, si no siente el más leve deseo de hacerlo, ello demuestra simplemente que la Historia real – la vigente de generación en generación en la vida real del pueblo del cantón de Tesino, y responsable de su disposición contraria a la unión con Lombardía – es algo completamente distinto de la historia escrita en los libros.

Por otra parte, debe señalarse que la historia real de los individuos y los pueblos no sólo procede por el desarrollo positivo, sino muy a menudo por la negación del pasado y por la rebelión contra él; y que este es el derecho de la vida, el inalienable derecho de la presente generación, la garantía de su libertad.

La nacionalidad y la solidaridad universal. No hay nada mas absurdo y al mismo tiempo más dañino y mortífero para el pueblo que erigir el principio ficticio de la nacionalidad como ideal de todas las aspiraciones populares. El nacionalismo no es un principio humano universal. Es un hecho histórico y local que, como todos los hechos reales e inofensivos, tiene derecho a exigir general aceptación. Cada pueblo y hasta la más pequeña unidad étnica o tradicional tiene su propio carácter, su específico modo de existencia, su propia manera de hablar, de sentir, de pensar y de actuar; y esta idiosincrasia constituye la esencia de la nacionalidad, resultado de toda la vida histórica y suma total de las condiciones vitales de ese pueblo.
Cada pueblo, como cada persona, es involuntariamente lo que es, y por eso tiene un derecho a ser él mismo. En eso consisten los llamados derechos nacionales. Pero si un pueblo o una persona existe de hecho de una forma determinada, no se sigue de ello que uno u otra tengan derecho a elevar la nacionalidad, en un caso, y la individuali-dad en otro como principios específicos, ni que deban pasarse la vida discutiendo sobre la cuestión. Por el contrario, cuanto menos piensen en si mismos y más imbuidos estén de valores humanos universales, más se vitalizan y cargan de sentido tanto la nacionalidad como la individualidad.

La responsabilidad histórica de toda nación. La dignidad de toda nación, como la de todo individuo, debe consistir fundamentalmente en que cada uno acepte la plena res-ponsabilidad de sus actos, sin tratar de desplazarla a otros. ¿No son muy estúpidas todas esas lamentaciones de un muchachote quejándose con lágrimas en los ojos de que alguien lo ha corrompido y le ha puesto en el mal camino? Y lo que es impropio en el caso de un muchacho está ciertamente fuera de lugar en el caso de una nación, cuyo mismo sentimiento de autoestima debería excluir cualquier intento de cargar a otros con la culpa de sus propios errores.

Patriotismo y justicia universal. Cada uno de nosotros debería elevarse sobre ese patriotismo estrecho y mezquino para el cual el propio país es el centro del mundo, y que considera grande a una nación cuando se hace temer por sus vecinos. Deberíamos situar la justicia humana universal sobre todos los intereses nacionales. Y abandonar de una vez por todas el falso principio de la nacionalidad, inventado recientemente por los déspotas de Francia, Prusia y Rusia para aplastar el soberano principio de la libertad. La nacionalidad no es un principio; es un hecho legitimado, como la individualidad. Cada nación, grande o pequeña, tiene el indiscutible derecho a ser ella misma, a vivir de acuerdo con su propia naturaleza. Este derecho es simplemente el .corolario del principio general de libertad.

Todo aquél que desee sinceramente la paz y la justicia internacional debería renunciar de una vez y para siempre a lo que se llama la gloria, el poder y la grandeza de la patria, a todos los intereses egoístas y vanos del patriotismo.

Fuente: Pueblos en Lucha

Octubre 30, 2007

ALERTA SOBRE EL GENOCIDIO SIONISTA CONTRA LOS PALESTINOS


Por: Planète Non Violence

El gabinete israelí había decidido cortar el aprovisionamiento de electricidad (y por lo tanto de agua) y de carburantes a Gaza en represalia por los disparos de cohetes de la resistencia palestina. Ahora acaba de ejecutar su amenaza. Esta es una acción dirigida al Comité Internacional de la Cruz Roja, garante del respeto a las Convenciones de Ginebra en materia de derecho humanitario y de derechos humanos en zona de conflicto.

El año pasado el historiador israelí Ilan Pappe había hecho sonar ya la sirena de alarma en un artículo donde acusaba al gobierno israelí de llevar a cabo una política de genocidio contra la población palestina de Gaza. Él tenía razón, y esta política se acelera y se agrava con esta decisión del gabinete ministerial israelí en septiembre de cortar los suministros de electricidad (y por consiguiente de agua) y de carburantes, y puesta en práctica desde hoy (28 de octubre de 2007).

El gobierno israelí había declarado que:

“Prosiguiendo las operaciones militares contra las organizaciones terroristas, (…) imponer restricciones de forma que quede limitada la circulación de mercancías hacia la franja de Gaza, así como el suministro de carburante y de electricidad”.

El ministro de Defensa israelí, Ehud Barak, ha declarado por su parte que Israel se acerca a una operación militar a gran escala contra la franja de Gaza: “cada día que pasa nos acerca a una operación en Gaza”. Ciertos periodistas de los medios israelíes afirman que estos cortes de suministros son efectivamente el preludio a esta gran operación, que probablemente se lleve a cabo tras el fracaso de la “conferencia de paz” de Annápolis, si llega a celebrarse. Los nazis en su tiempo condenaron al hambre al ghetto de Varsovia antes de lanzar el asalto final. El ejército sionista ha estudiado los métodos nazis utilizados contra la población judía del ghetto de Varsovia, y ha copiado de ellos “estrategias”.

Según los medios de comunicación israelíes, estas sanciones/represalias serían aplicadas gradualmente: a cada lanzamiento de un cohete corresponderá en represalia un corte de electricidad, llegando finalmente al corte definitivo de los suministros de electricidad. Actualmente la población de Gaza utiliza 200 megawatios de electricidad, de los cuales 120 son suministrados directamente por Israel, 17 por Egipto y 65 producidos por una central eléctrica de Gaza. En lo que atañe al carburante, el gobierno sionista ha decidido detener el suministro excepto por ahora para las necesidades humanitarias (hospitales, para hacer funcionar los generadores). Además las actividades de transporte de productos entre Israel y Gaza serán cortadas de un modo casi completo, dejando sólo pasar un mínimo de alimentos y medicinas.

En respuesta a la decisión del gabinete israelí, el diputado árabe israelí El-Sana había declarado: “Israel ha definido a la población ocupada como una ‘entidad enemiga’ para poder disculparse a sí mismo de los crímenes de guerra que está cometiendo”.

Declarar a la franja de Gaza, que según el derecho internacional está considerada como territorio ocupado, “entidad enemiga” no tiene ninguna lógica jurídica. La expresión “entidad enemiga” no existe en derecho internacional. El régimen sionista inventa su propia terminología “jurídica” para -como dice acertadamente el señor El-Sana- justificar sus crímenes de guerra.

Por otro lado, el secretario general de la ONU Ban Ki Moon, generalmente más bien conciliador en lo tocante al estado sionista, ha realizado en septiembre -tras el anuncio de la decisión del gabinete israelí- una declaración de las más duras en relación a la intención de cortar la electricidad, el agua y el carburante a la franja de Gaza.

Según su declaración, leída por la portavoz de la ONU Michèle Montas:

“Tal medida sería contraria a las obligaciones de Israel respecto a la población civil según el derecho humanitario internacional y los derechos humanos. Yo hago un llamamiento a Israel a reconsiderar su decisión.”

Hace ya más de un año y medio que la población civil de Gaza está encerrada y sometida al hambre en este ghetto de Gaza, como lo estuvieron en otro tiempo los judíos sitiados por los nazis en el Ghetto de Varsovia, antes de que los nazis dieran el asalto final.

Os pedimos que actuéis antes de que sea demasiado tarde y que contactéis al CICR (Comité Internacional de la Cruz Roja). El CICR es el garante del respeto a las Convenciones de Ginebra sobre el respeto al derecho humanitario y a los derechos humanos en zonas de conflictos.

Este papel especial del CICR está formalmente reconocido hoy en los estatutos del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, y adoptados no sólo por los componentes del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, sino igualmente por los estados signatarios de las Convenciones de Ginebra.

Según el artículo 5 de los estatutos del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, reconocidos por los estados firmantes de las Convenciones de Ginebra, el CICR tiene el papel de:

“Asumir las tareas que le son reconocidas por las Convenciones de Ginebra, trabajar por la aplicación fiel del derecho internacional humanitario aplicable en los conflictos armados, y recibir toda queja relacionada con violaciones de este derecho.”

Es precisamente dentro de este marco que os pedimos intervenir urgentemente ante el CICR (ver abajo algunas direcciones) para pedirle que recuerde al Estado de Israel sus obligaciones como potencia ocupante respecto de las poblaciones que viven bajo la ocupación, entre ellas el millón y medio de palestinos de la franja de Gaza (de los que el 60 % son niños), a los que Israel no puede imponer un castigo colectivo privándoles de electricidad, agua, gas, carburante y demás, lo que constituiría efectivamente un crimen de guerra.

Direcciones para escribir al
Comité Internacional de la
Cruz Roja-Media Luna Roja

Por favor, distribuid esta demanda lo más ampliamente posible a través de vuestros allegados.

No debemos dejar que el régimen sionista cometa este genocidio.

¡Acordaos del Ghetto de Varsovia! ¡que nunca más se repita!

Fuente: Planète Non Violence, 28 de octubre de 2007
Traducción Observatorio de la Islamofobia